Buscando en mi interior…

Temblad y no pequéis; meditad en vuestro corazón estando en vuestra cama, y callad. Salmos 4:4

¿Por qué es necesario auto examinarme?

Examinando mi interior, puedo encontrarme conmigo mismo y tomar conciencia de mi vivir, en este proceso identificaremos paz interior, tranquilidad cuando se es transparente, leal y se proyecta a todo y a todos los que me rodean; pero en otros casos será lo contrario, quizás encontremos falsedad por no aceptar diversas situaciones, cuando esto sucede se altera el equilibro emocional por ello enfrentamos crisis, pues no debemos quedarnos allí; si no que al reconocer mi estado debo sentir arrepentimiento y tal arrepentimiento con la ayuda del Señor Jesucristo, desencadena cambios favorables, dice Salmos 119:59 Consideré mis caminos y volví mis pies a tus caminos.

Escudríñe su corazón, y busque, al encontrar debilidades en su interior, vuélvase a Dios (Lamentaciones 3:40).

¿Para qué auto examinarme?

Es posible que no sea fácil, puesto, engañoso es el corazón más que todas las cosas. ¿Quién lo conocerá? Jeremías 17:9-10. Necesitamos de Dios, él nos creó y nos dice: “Yo Jehová que escudriño la mente, que pruebo el corazón; para dar a cada uno según su camino, según el fruto de sus obras”.  1 corintios 11:31 Si, pues nos examinásemos  a nosotros mismos, no seriamos juzgados; Los seres humanos debemos aprender a conocernos, conocer mis límites, mis estados de ánimo, mis reacciones, mis debilidades. En algunos  momentos del diario vivir se enfrentan situaciones exigentes que quebrantan el ser y generalmente se buscan culpables sean personas o eventos generando complicaciones, es probable que al auto examinarnos determinemos un grado de responsabilidad ante la misma.

Conocerme,  aceptarme y asumir mis debilidades son pilares fundamentales para el crecimiento social, emocional, espiritual entre otros.

Afortunadamente la misericordia de Dios es nueva cada día y hoy nos da la oportunidad de examinarnos, alcanzando un nivel especial en nuestra vida que comprometa el ser y el hacer, una vida nueva, calidad de vida a nuestro favor y a favor de los familiares, amigos y compañeros que forman parte de mí vivir.

Por: Emma López de Urrego

Educación Secular

Asistente de Coordinación Nacional