Las cirugías son procedimientos quirúrgicos para reparar un  órgano o tejido que ha sufrido daño anatómico o funcional, se realizan con diferentes fines: Hoy en día, si no nos agrada nuestro aspecto  físico, se puede cambiar por medio de cirugías, algunas por necesidad o urgencia de salud, y otras por estética; Pero los que son de Cristo han crucificado la carne con sus pasiones y deseos. Si vivimos por el espíritu, andemos también por el espíritu. (Gálatas 5: 24 y 25).

La apariencia exterior a su tiempo  perece, o se cumple lo establecido para el hombre “Que muera una sola vez” (Hebreos 9:27); al observarnos en el espejo contemplamos la imagen corporal y evaluamos el aspecto visible del cuerpo humano, los cambios normales por el paso de los años en cada etapa del hombre y generalmente se buscan estrategias para sentirse y  verse bien.

Es normal preocuparse por la apariencia física, pero es más importante lucir bien para Dios…

En la vida espiritual quizás hay muchas cosas que requieren cirugías de urgencia porque puede estar en peligro la salvación del alma. Es necesario valorar mi vida espiritual delante de Dios nuestro hacedor y reflexionar: ¿Esta agradado Dios con mi apariencia espiritual?  Si por el paso del tiempo algo ha menguado (mi fe) o cambiado su aspecto (mi obediencia), se averió (mi fidelidad), se redujo (mi rendimiento), perdió tono o elasticidad (mi convicción), cambió de lugar (mi visión)… Es indispensable una confrontación y someternos al quirófano, dicho quirófano está representado en el poder glorioso de Dios para transformar, restaurar y hacernos de nuevo a través de su Palabra; su propósito y voluntad para con el ser humano es la santificación.

Cirugía de cuerpo: (Romanos 6:6) Sabiendo esto, que nuestro viejo hombre fue crucificado juntamente con él, para que el cuerpo del pecado sea destruido, a fin de que no sirvamos más al pecado. En ocasiones el hombre destruye su cuerpo ignorando o conociendo que  es templo del Espíritu Santo y lo convierte en templo del pecado.  Colosenses 3:5, Haced morir pues lo terrenal en vosotros: Fornicación, impureza, pasiones desordenadas, malos deseos y avaricia… El pecado desfigura física y espiritualmente al ser humano, entonces se requiere urgente una cirugía espiritual de cuerpo, donde Dios con paciencia quite todo lo que es desagradable y suture con hilo de amor hasta que el hombre se convierta en una nueva criatura purificado y dispuesto para toda buena obra.

Cirugía de mano: (Mateo 5:30), Y si tu mano derecha te es ocasión de caer, córtala, y échala de ti; pues mejor te es que se pierda uno de tus miembros, y no que todo tu cuerpo sea echado al infierno. Se necesita una cirugía de mano, retirar eso que te apasiona y  distrae, podrían ser elementos materiales perecederos o tal vez actitudes, debilidades, inclinaciones que dan mala apariencia  a tu vida espiritual y conllevan al fracaso.

Diseño de sonrisa: (Proverbios 10:31), La boca del justo producirá sabiduría; más la lengua perversa será cortada. Que nuestra boca sea apartada de calumnia, maledicencia, mentira, blasfemia, contiendas, pues lo que contamina al hombre no es lo que entra por su boca, sino lo que sale de ella. (Marcos 7:15), Se necesita un diseño de sonrisa urgente y que nuestra boca sea limpia, así como  uno de los serafines tomó un carbón encendido y tocó la boca de Isaías, pues él era inmundo de labios, de esta manera fue quitada su iniquidad y limpio su pecado.

De hecho toda cirugía tiene un costo y por éstas, Jesús pagó a precio de sangre en la cruz del calvario y son prioritarias si deseamos lucir excelentes espiritualmente, Dios te hace resplandecer, tendrás su aprobación primeramente  y serás admirado por quienes te rodean porque reflejarás la gloria del Señor Jesucristo en tu vida. No te prometo que no va a doler,  pero estoy persuadida de esto, que el que comenzó en vosotros la buena obra la perfeccionará hasta el día de Jesucristo (Filipenses 1:16)

Ponernos en las manos de Dios y permitir que él moldee nuestra vida es de valientes y sabios, además se convierte en una necesidad del ser humano; la belleza física es vana y pasajera… (1 Juan 2:17)  El mundo pasa y sus deseos pero el que hace la voluntad de Dios permanece para siempre.

Vamos al quirófano…

Por: Emma López de Urrego

Esposa de Pastor IPUC

Fonoaudióloga

Asistente Nacional Educación Secular.