La pesca milagrosa, es un acontecimiento muy recordado por todos nosotros. Jesús ingresa a la barca de Simón y le pide que se adentre al lago y nuevamente lance la red, no obstante Simón, solo recuerda el fracaso y la desdicha del pasado para argumentar que volver a intentarlo solo sería gastar fuerzas y aumentar su decepción. Sin embargo decide nuevamente hacerlo, pero ahora en una dimensión diferente, y es; hacerlo según la voluntad de Dios. Cuando nos movemos según la voluntad del Señor, el panorama siempre suele cambiar.